Romanos 12:19-21
Queridos amigos, nunca tomen venganza. Dejen que se encargue la justa ira de Dios. Pues dicen las Escrituras: Yo tomaré venganza; yo les pagaré lo que se merecen. En cambio, Si tus enemigos tienen hambre, dales de comer. Si tienen sed, dales de beber. No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien.
Cuando alguien nos traiciona, nos lastima, estamos esperando que le vaya mal y hasta tenemos deseos de vengarnos devolviéndole mal por mal.
Saquemos de nuestra vida esos malos deseos, porque esto daña nuestro espíritu, amarga la mente y enferma el cuerpo.
No dejes que el mal te venza, hace el bien incluso hasta con aquellos que te han dañado, y esta actitud abrirá los Cielos y la bendición caerá abundantemente sobre tu vida.
Orá así: Padre, recibo tu Consejo y me despojo de todo sentimiento de rencor, amargura, venganza. Perdono a aquellos que me han hecho mal y decido hacerles bien. Recibo tu bendición sin merecerla. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Jueves!