Romanos 13: 8-10
No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios. Pues los mandamientos dicen: No cometas adulterio. No cometas asesinato. No robes. No codicies.
Estos y otros mandamientos semejantes se “resumen” en uno solo: Ama a tu prójimo como a ti mismo.
El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios.
El amor a Dios se nuestra amando a los demás. Por eso busca siempre hacer algo bueno por tu prójimo, incluso por los que te hicieron mal.
En esto se resumen todos los mandamientos de Dios, y si lo cumplís, serás como un imán atrayendo todas las bendiciones sobre vos.
Orá así: Padre, por tu Palabra entiendo que se pueden cumplir todos tus mandamientos amándote a Vos y a mi prójimo. Decido hacerlo. Recibo tu amor para darlo en forma práctica. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Miércoles!