Romanos 5:7-8
Es difícil que alguien muera por un justo. Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.
Todos se han alejado de Dios y de su bendición por sus propias malas decisiones. Pero tan grande es el amor del Padre por nosotros, que nos recibe, nos abraza, aún a pesar de nuestros peores pecados.
Responde a su invitación, aceptalo como tu Padre, pídele perdón, permite que te transforme, sigue sus Consejos, disfruta de Su bendición en la Tierra, cree que tienes vida eterna.
Ora así: Dios, eres mi Padre. Creo que Cristo murió por mí cuando todavía era un pecador. Perdóname, corrígeme, guíame a tomar las mejores decisiones. Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Martes!