Romanos 8:13
Si ustedes viven en conformidad con la carne, morirán; pero si dan muerte a las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán.
La ley de la gravedad derriba, pero por la ley de la aerodinámica, los aviones vencen la gravedad y vuelan.
De la misma manera, el poder del pecado te derriba, te destruye, te consume, te mata, tu alma se pierde eternamente; pero el poder del Espíritu vence las obras malas de tu vieja naturaleza, te restaura, te sana, te libera, te prospera, te salva eternamente.
Ora así: Padre Dios, con y en Cristo crucifico mi vieja vida y doy lugar al poder de tu Espíritu para ser libre de la ley del pecado y sus consecuencias, activar tu bendición y recibir vida eterna. Amén.
¡Bendecido Jueves!