Salmos 103:27-28
Pero tú siempre eres el mismo; tú vivirás para siempre. Los hijos de tu pueblo vivirán seguros; los nietos prosperarán en tu presencia.
Esta promesa asegura que los hijos de Dios prosperarán cuando se ponen bajo su cuidado.
Por eso, la mejor herencia que puedes dejarle a tus hijos y nietos es que experimenten esta bendición. Pasa tiempo con ellos enseñándoles a vivir en el Camino del Señor.
Ora así: Padre Dios, creo en esta Promesa y decido encaminar a mis hijos y nietos en una vida próspera terrena y eterna en el cielo, que solo es posible en tu Presencia. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!