Salmos 119:58-59
Deseo tus bendiciones con todo el corazón; ten misericordia, como lo prometiste. Consideré el rumbo de mi vida y decidí volver a tus leyes.
Si bien las bendiciones de Dios se manifiestan materialmente, comienzan en tu corazón, convirtiéndote al Señor, cambiando de rumbo, siguiendo sus Consejos.
Ora así: Padre Dios, perdóname por haber andado en mis propios caminos. Decido volver a tus leyes, un cambio de rumbo a mi vida, porque deseo tus bendiciones de todo corazón. ¡Ten misericordia! Te lo pido en el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!