Salmos 127:1
Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada.
No son las personas las que te abren las puertas, las circunstancias las que te favorecen, un gobierno quien te bendice; reconoce que es Dios quien construye tu hogar y hasta cuida tu ciudad.
Oración: Padre Dios, recibo esta Palabra y busco tu ayuda, poniendo mi vida y proyectos en tus manos, sabiendo que contigo todo lo que emprenda va a prosperar. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Domingo!