Salmos 128:1-4
¡Dichosos todos los que honran al Señor! ¡Dichosos los que van por sus caminos! ¡Dichoso serás, y te irá bien, cuando te alimentes del fruto de tu trabajo! En la intimidad de tu casa, tu esposa será como una vid con muchas uvas; alrededor de tu mesa tus hijos serán como brotes de olivo. Así bendice el Señor a todo aquel que le honra.
Honrar a Dios es respetar Su Palabra, incorporar sus Consejos, creer en Su Hijo.
Así te bendice el Señor si lo honras:
– Profunda satisfacción interior;
– Te irá bien;
– Trabajo fructífero;
– Felicidad conyugal;
– Hijos exitosos.
Ora así: Dios, te honro como mi Padre siguiendo tu Camino, y recibo esta amplia bendición que me corresponde como hijo obediente. Amén.
¡Bendecido Domingo!