Salmos 133:1, 3
¡Mirá qué bueno y delicioso es que los hermanos habiten en armonía! Porque allí envía el Señor bendición y vida eterna.
Dios está en todas partes, pero Su bendición solo está en aquellos que lo buscan y respetan sus principios.
El matrimonio y la familia, son un diseño de Dios, que hay que amar, valorar, desarrollar, cuidar; porque en la armonía de un hogar hay bendición y vida para la familia y fortaleza para la nación.
Ora así: Padre Dios, gracias por mi familia. Decido hacer mi mejor aporte para vivir en armonía y así contar con tu permanente bendición y transmitir esta vida también a los demás. Amén.
¡Bendecido Jueves!