Salmos 16:11
Tú me enseñas el camino de la vida; con tu presencia me llenas de alegría; ¡estando a tu lado seré siempre dichoso!
Erróneamente pensamos que madurar es independizarnos, creyendo que podemos solos, sin escuchar ni rendir cuenta a nadie, pero el fin es destrucción y muerte.
Una persona madura espiritualmente sigue aprendiendo siempre, busca estar en la Presencia de Dios, porque sabe que solo así alcanzará felicidad y vida eterna.
Oración: Padre Dios, gracias por enseñarme cada día el Camino de la Vida. Decido crecer a tu lado. Muestra me tu sabiduría, lléname de alegría, fortaléceme para enfrentar este día. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!