Salmos 42:5
¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador mi Dios!.
Hay temporadas en que nos parece que todo está bloqueado, que nada nos sale bien, que las puertas se cierran y hasta nuestros cuerpo dice “basta”.
Es momento de poner a Dios en el centro de tu vida, volver a tener esperanza, creer que ya recibiste lo que pediste y alabarlo en fe por ello.
Ora así: Dios, Tú eres mi Padre, mi Protector, mi Salvador. Dame fuerzas para levantarme y sabiduría para vencer cada dificultad. En Vos está puesta mi esperanza. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!