Salmos 62:5

Salmos 62:5

Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios, porque en él está mi esperanza.

El autor de este Salmo estaba pasando por una situaciones límites pero, en vez de quejarse, de bajar los brazos, de huir, decidió esperar en silencio, completamente seguro que la ayuda vendría del Cielo.

Ora así: Padre Dios, frente a cada adversidad, decido imitar aquella sabia actitud, esperando en silencio, plenamente convencido que tu ayuda viene en camino. Amén.

¡Bendecido Lunes!