Salmos 94:18-19
Clamé: ¡Me resbalo!, pero tu amor inagotable, me sostuvo. Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría.
No permitamos que las dudas, por más grande que haya sido el resbalón, aniden en nuestra mente y apaguen la fe. ¡Dios siempre nos sostendrá!
¡Levántate y sigue adelante con esperanza y alegría!
Ora así: Padre Dios, en medio se las dificultades, me tomo de tu mano y sigo hacia la meta. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Sábado!