San Juan 1:29
Juan vio que Jesús se le acercaba y dijo: «¡Miren! ¡El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!»
En la primera pascua, cada familia había sacrificado un cordero para marcar con su sangre sus casas, evitando así la muerte y poder dejar atrás 4OO años de esclavitud.
Juan el Bautista, enseñó que Jesús es ese “Cordero”, que nos libera de la muerte eterna y la esclavitud del pecado.
Cree que “Jesús es el Cordero de Dios” que cargo sobre si mismo tu pecado en Su Cruz y resucito para que nazcas de nuevo como hijo Dios.
Ora así: Padre Dios, gracias por enviar a Tu Hijo como Cordero, para que me limpie de todo pecado y pueda ser un hijo tuyo. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!