San Juan 16:22-24
Así que ahora ustedes tienen tristeza, pero volveré a verlos; entonces se alegrarán, y nadie podrá robarles esa alegría. Ese día, no necesitarán pedirme nada. Les digo la verdad, le pedirán directamente al Padre, y Él les concederá la petición, porque piden en mi Nombre. No lo han hecho antes. Pidan en Mi Nombre y recibirán y tendrán alegría en abundancia.
Jesús, al despedirse de sus discípulos, antes de ascender al cielo, les dijo cuál era la fórmula para pedir a Dios: Pidan al Padre en Mi Nombre.
Esta promesa sigue vigente para todos los que creen; para los que piden al Padre en el Nombre de Jesús, de acuerdo a Su voluntad, como hijos maduros, y no guiados por sus caprichos personales egoístas.
Orá así: Padre Dios, creó que tu voluntad es buena para mí; creó que me escuchas y quieres ayudarme. Te pido en el Nombre de Jesús tu bendición sobre mi vida, mi casa, y para aquellos que me rodean diariamente. Amén.
¡Bendecido Sábado!
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