San Juan 20:29
Entonces Jesús le dijo: Tú crees porque me has visto; benditos son los que creen sin verme.
Creemos y confiamos en hechos sin haberlos comprobado personalmente: historias sobre héroes nacionales, medicinas para nuestro cuerpo, noticias que escuchamos; pero cuanto nos cuesta creer que Jesús murió por nuestra sanidad espiritual, que resucito para que tengamos vida eterna, que puede transformar nuestra vida y familia y que en Su Nombre se producen milagros extraordinarios.
Ora así: Padre Dios, renunció a vivir en duda e incredulidad. Doy lugar a la fe, a creer sin ver, a confiar en tu Palabra como un niño, a estar plenamente convencido de que harás maravillas en mi vida y familia. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Lunes!