San Lucas 10:5-6

San Lucas 10:5-6

Cuando entren en una casa, saluden primero, diciendo: Paz a esta casa. Y si allí hay gente de paz, su deseo de paz se cumplirá.

Jesús les enseñó a sus discípulos a bendecir siempre, a cada persona, su familia, el barrio, el lugar de trabajo o estudio.

El lenguaje del Reino de Dios es la bendición, “decir bien”, mientras que el idioma de las tinieblas es la maldición, hablar mal de todos.

Que tu saludo, tu primera palabra al entrar en un lugar, al encontrarte con alguien, sea una bendición. Si la reciben, se cumplirá. ¡Comienza por bendecir a tu propia familia!

Ora así: Padre Dios, bendigo a todos los que me rodean, para que les vaya bien en sus familias, trabajo, salud, y sobre todo que reciban vida eterna. Amén.

¡Bendecido Jueves!