San Lucas 17:3-6
¡Tengan cuidado! Si tu hermano peca, repréndelo; pero si cambia de actitud, perdónalo. Aunque peque contra ti siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: “No lo volveré a hacer”, debes perdonarlo.
Los apóstoles pidieron al Señor: Danos más fe. El Señor les contestó: Si ustedes tuvieran fe, aunque sólo fuera del tamaño de una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: “Arráncate de aquí y plántate en el mar”, y les haría caso.
Los discípulos practicaban “ojo por ojo, diente por diente”, pero Jesús los lleva más allá al decirles que tenían que perdonar siempre.
Fe es recibir, creer y practicar los principios espirituales, dejando de lado las ideas normales, carnales.
Si perdonas serás perdonado por Dios, y por gracia, sin merecerlo eres bendecido. Si no tienes fe en Su Palabra, seguirás practicando las costumbres terrenales y caes en desgracia.
Ora así: Padre Dios, reconozco que me cuesta perdonar, que he criticado, acusado a quienes me han ofendido, y abrí una puerta a la maldición. Quiero cerrarla, recibiendo, teniendo fe en tu Palabra y practicando este principio espiritual. Perdono y bendigo a quienes me ofendieron. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Viernes!