San Lucas 22:42-43
Padre, si quieres, te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía. Entonces apareció un ángel del cielo y lo fortaleció.
No sabemos que le dijo a Jesús el ángel poco antes de ser brutalmente torturado y crucificado, que Promesa del Padre le recordó, pero lo cierto es que fue fortalecido para enfrentar la cruz.
No estarás exento de problemas, pero en medio de ellos, busca a Dios en oración, recuerda sus Promesas. Si fuera necesario, hasta mandará sus ángeles para fortalecerte y acompañarte para enfrentar cada batalla.
Ora así: Padre Dios, gracias por haber entregado a Jesús por mí, por estar siempre conmigo, levantarme, alentarme, darme fuerzas nuevas, mostrarme la salida ante cada adversidad. En el Nombre de Jesús, amén.
¡Bendecido Jueves!