San Marcos 5:22-23

San Marcos 5:22-23

Llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al ver a Jesús se echó a sus pies y le suplicó con insistencia: ¡Mi hija está agonizando! ¡Ven y pon tus manos sobre ella para que sane y viva!

La mayoría de los líderes religiosos de la Sinagoga, criticaban a Jesús, no creían en sus Palabras, tampoco en los milagros que hacía y trataban que la gente no lo siguiera. Hasta que un día un problema superó las posibilidades normales de Jairo: su hija se estaba muriendo.

Cuando el médico te da un diagnóstico terminal, la deuda es impagable, el sueldo no alcanza, la familia se derrumba, hace como Jairo: deja de lado tus prejuicios, el “qué dirán” de los que te rodean, cae a los pies de Jesús y ruegale que te libere de tu situación.

Ora así: Padre Dios, te pido que Jesús entre a mi casa, ponga Sus manos sobre mí, para que haya sanidad y vida. Amén.

¡Bendecido Miércoles!