SERIE: La fidelidad de Dios
Tema: El Poder y Autoridad del Rey. (Un Rey digno de confianza.)
Texto: Mt. 6.33-34
Objetivo: Poner toda nuestra confianza en el Señor.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Mt. 6.33-34
INTRODUCCIÓN
- En la historia de la humanidad han existido reyes que podrían competir por el primer puesto como los peores gobernantes.
- Algunos han dejado morir a su pueblo de hambre, otros se han caracterizado por corrupción e inmoralidad.
- A lo largo de la historia han existido reyes ineptos. Orgullosos. Faltos de gobernabilidad.
- Reyes han llevado naciones a la guerra, debilitándola y empobreciendo al pueblo y llevando a derrota financiera.
- En contraste con todos los reyes de este mundo, Jesucristo se presenta como el rey glorioso, digno de la confianza de su pueblo.
- Jesús como Rey.
- El Evangelio de Mateo tiene como propósito central presentar a Jesús como rey.
- Este glorioso relato de la vida del Mesías funciona como un puente entre dos ciudades, es la conexión perfecta entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
- Su primer capítulo desglosa la genealogía del Hijo de David, desde Abraham hasta José (Mt. 1.1-17).
- Hay un aroma judío en todas las páginas de este evangelio, y era de esperarse, pues Leví (también llamado Mateo) buscó diligentemente demostrar que Jesús era la culminación de las promesas mesiánicas.
- Este evangelio cita más de 60 profecías del AT referentes al Mesías y da testimonio de su cumplimiento exacto.
- Jesús y el reino de los cielos se destacan sobre otros temas en este evangelio.
- Por eso la expresión “reino de los cielos” aparece 32 veces, recordándote que Jesús es rey y que su reino se había acercado.
- La búsqueda del reino de Dios
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Mt. 6.33-34
- Cuando Jesús NOS exhorta a buscar su reino (6.33), nos está dando un mandato que debe ser obedecido continuamente. No podemos distraernos ni un solo día.
- Buscar su reino tiene que ver con vivir una vida de obediencia y santidad.
Lc.6.46 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
- El creyente que anhela el reino de Dios es uno que busca estar sujeto a la autoridad de su gobierno (1º P 5.6-7) y que ansía hacer la voluntad de su rey (Mt. 7.21).
1º P 5.6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.
Mt.7.21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
- El que está fuera del reino de Dios, se afana por las cosas que este mundo ofrece.
Mt.6.32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
- El dinero, la fama y la belleza, entre otras cosas, son ídolos que gobiernan el corazón de un súbdito del reino de las tinieblas.
- En Mateo 6.33-34, Jesús te llama a hacer un alto en el camino para preguntarte:
- ¿a qué reino estás sirviendo hoy?
- Las cosas en las que te afanas, aquellos pensamientos que dominan tu mente, son un reflejo claro de en quién estás confiando.
- Debes tener una ambición santa por obedecer a Dios, en contraste con un afán por las cosas de este mundo.
- Un rey digno de confianza
- Jesús enfatiza la necesidad de no preocuparte. Mt. 6.33-34
- Si estás angustiado, detente, no te afanes más.
- Si estás siendo tentado a preocuparte por el día de mañana, no inicies un patrón de ansiedad.
- La preocupación excesiva por los recursos de este mundo temporal refleja una distorsión de la adoración verdadera.
- Cuando tus anhelos y afanes son tan similares a las personas que viven sin Dios, esto debería alertarte acerca de algo que no está bien en tu vida espiritual. Sal.73.2-3
Sal.73.2 BLS Yo estuve a punto de pecar; poco me faltó para caer, 3pues me llené de envidia al ver cómo progresan los orgullosos y los malvados.
- El cristiano fiel trabaja, planifica y se esfuerza en todo lo que hace, pero al final, descansa en que su futuro está en las manos del rey. Prov. 16.9
Prov.16.9 BLS El hombre planea su futuro, pero Dios le marca el rumbo.
- La base de tu seguridad hacia el futuro no es una especie de auto-positivismo vacío, sino una confianza firme en aquel que promete cubrir todas tus necesidades.
Heb.13.5 BLS No vivan preocupados por tener más dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho en la Biblia: «Nunca te dejaré desamparado.»
- Puedes tener absoluta confianza y certeza de que el Señor cuidará de ti.
- Los reyes y gobernantes de este mundo no siempre se caracterizan por la veracidad.
- Son honrados por su posición; pero no por eso son dignos de plena confianza.
- En contraste, tu rey celestial es digno de que descanses en él.
- Él es el único Dios verdadero. Sal.115.4-11
- Es un rey con control soberano. 135.6
- Siempre habla la verdad. 119.142
- Es un refugio seguro para los que le temen. 34.7
- Cumple sus pactos. Deut.4.31
- Es poderoso para ofrecer una salvación completa. Rom.8.32
- Y que es absolutamente fiel y fiable. Sal.36.5; Deut.7.9
- Él es un rey digno de tu confianza.
- Porque él es digno de confianza, puedes vencer cualquier ansiedad en la vida aferrándote a él como tu Padre celestial.
- Cuando hay un buen gobernante, las naciones se alegran.
Prov.29.2 BLS Cuando la gente buena prospera, el pueblo se pone alegre; cuando gobiernan los malvados, el pueblo se pone triste.
- Por lo tanto, puedes alegrarte, porque tienes un rey en el que puedes descansar.
Prov.14.26 BLS El que obedece a Dios ya tiene un poderoso protector para él y para sus hijos.
- Un rey es como un padre para una nación y el Evangelio de Mateo te anima a reposar en tu Padre celestial.
Mt.6.9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. 10Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 11El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
- Considera el afán y la angustia como una sublevación ante el mandato del rey.
- Tú eres más valioso que los pajarillos a quienes el Señor alimenta diariamente y, si él cuida de ellos, ¿no tendrá cuidado de ti también?
- Confía en su fidelidad, y busca con más ansias el reino de Dios y su justicia. Todo lo demás será añadido.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Mt. 6.33-34
Para reflexionar
- Confía en Dios y su palabra.
- Sostente en sus promesas, que son verdad.
- Él no cambia y es siempre fiel.
- No te afanes por nada, sino confía en aquel que es tu rey y pastor.
