Quiero Reverdecer.

Texto: 2º Reyes 8.1-6

Objetivo: Que dejar y que hacer para reverdecer.

DEFINICIÓN

Reverdecer: Recuperar la vitalidad, el vigor, la intensidad o la fortaleza.

Recuperar.

  • Volver a tomar o cobrar alguna cosa que antes se poseyó.
  • Volver a poner en servicio algo que ya se considera inservible.

Vitalidad.

Vigor.

  • Energía, fuerza interior de las personas, animales o cosas.
  • Viveza, fuerza, rapidez o energía propia de las acciones.
  • Manifestación enérgica, expresión acentuada y fuerte en una obra de arte.
  • Período de tiempo en el que está vigente una costumbre, un estilo.
  • Vigencia, validez o actualidad para hacer cumplir una ley u ordenanza.

Intensidad.

  • Grado de fuerza o energía desplegado por un agente natural o mecánico, una cualidad, una expresión, etc.
  • Vehemencia de los sentimientos y emociones

Fortaleza.

Según el diccionario Enciclopédico de la Biblia y Teología, “reverdecer es: brotar, retoñar, producir, salir a, “Tomar una cosa un nuevo vigor”.

Hemos cambiado de año y necesitamos un nuevo vigor y no tan solo un cambio numero en el candelario.

INTRODUCCIÓN

  • Para poder entender el concepto de REVERDECER vamos a estudiar el contexto de la cita bíblica en donde nos habla de reverdecer.
  • En la Biblia, en el libro de Números 16 y 17, encontramos una situación muy similar a la que podemos vivir hoy día en nuestros lugares de trabajo, en nuestro lugar de estudio y aun en nuestras congregaciones: la murmuración y queja de la gente hacia nuestra persona. Eso era lo que estaba experimentando Aarón.
  • La iglesia, que fue llamada a ser luz, sal y advertencia sobre el destino eterno de los hombres, hoy no es tenida en cuenta su voz y por el contrario muchos se levantan en contra de ella y su liderazgo.

DESARROLLO

EL CONTEXTO

  • Para REVERDECER primero hay que corregir algunas cosas que tenemos por lo general en lo privado y no en público.
  • En Números Capítulo 16.1-4 narra la rebelión del levita Coré y los rubenitas Datán, Abiram y On, contra la autoridad de Moisés y de Aarón. Moisés aclara que la rebelión de una parte de los levitas era la sed de poder y la murmuración. 16.8-11
  • Existía una falta de subordinación a la autoridad. 16.12-14
  • Dios trata con los rebeldes cortándolos del campamento para que no siguieran contaminando al pueblo.

31Y aconteció que cuando cesó él de hablar todas estas palabras, se abrió la tierra que estaba debajo de ellos. 32Abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. 33Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y perecieron de en medio de la congregación. 34Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra. 35También salió fuego de delante de Jehová, y consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso. Números 16.31–35 VRV60

Sin embargo, del v41 en adelante se narra que el pueblo aún seguía murmurando contra los líderes, culpándolos de la muerte de Coré y sus aliados.

41El día siguiente, toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.

Este pecado trae enfermedad mortal sobre los israelitas, la cual cesa por la intervención de Aarón. El total de muertos en el campamento fue de 14,600 personas.

44Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 45Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros. 46Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado. 47Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, 48y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. 49Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil setecientos, sin los muertos por la rebelión de Coré. Números 16.44–49 VRV60

LA SEÑAL DE DIOS

1Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: 2Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara. 3Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara. 4Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros. 5Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros. Números 17.1–5 VRV60

  • El Señor le da una serie de instrucciones a Moisés, bien claras y precisas como de costumbre.
  • Tenía que poner doce varas, una por cada tribu, pero en el caso de los levitas, tenía que ser la vara de Aarón, quería dejar bien claro a quien había escogido para el sacerdocio.
  • Una vara era un símbolo de autoridad, porque los pastores usarían varas para guiar y corregir a las ovejas. Salmos 23.4
  • Ordena que cada Jefe de tribu lleve su vara a Moisés, de Leví es llamado Aarón, cada vara es identificada con sus nombres y puestas delante del arca del pacto.
  • Dios declararía que tribu poseía autoridad sacerdotal al seleccionar una de las varas. Este era el problema en mano a la luz de la rebelión de Coré.
  • Las varas tenían que ser dejadas en un lugar muy específico, en el Tabernáculo, y frente al Arca del Pacto, donde se guardaban las tablas de la ley que fueron rotas, y un vaso con maná; todo eran recuerdos de cosas tristes, no fuera que se les olvidará.
  • Pero nos habla de algo muy importante, tenían que estar ante la presencia de Dios.

8Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras9Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara. 10Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran. 11E hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo. Números 17.8–11 VRV60

  • Eran 12 varas, mismo lugar, mismo tiempo, ¿por qué sólo floreció una?
  • Evidentemente Dios hizo el milagro para demostrar lo que quería demostrar y del modo más precioso que uno puede imaginar.
  • Dios se anticipa con una señal para respaldar el llamado y ministerio de Aarón.
  • La vara estaba muerta, del mismo modo que un tronco muerto, imposible humanamente que algo así, no sólo reverdeciera; sino que floreciera, echara renuevos, y después frutos. Pero así sucedió con la vara de Aarón.
  • Con esta señal Dios confirmaba la sucesión del linaje sacerdotal, los cuales son los hijos de Aarón, previene conflictos de los líderes por reclamar el puesto sacerdotal después de la muerte de Aarón.

Nadie crece; sólo ante la presencia de Dios.

Nadie reverdece; sino ante la presencia de Dios.

Nadie florece, sino ante la presencia de Dios.

Nadie da fruto; sino ante la presencia de Dios.

  1. El hecho de reverdecer, nos habla como de una especie de resurrección. Nada puede salir de algo seco y muerto, pero había algo como un imposible, nació de nuevo la vida.
  2. En segundo lugar, floreció; la belleza incomparable de la flor del almendro, me habla de una serie de características que tienen que venir como resultado de una vida renovada, es simplemente inevitable.
  3. En tercer lugar, echó renuevos; esto nos habla de fertilidad, reproducción…
  4. Y en cuarto lugar llegó lo inevitable, dio fruto. En este caso alguna versión apunta a que las almendran eran dulces y maduras, me quedo con eso. El fruto es simplemente lo que demuestra lo que somos, y aquella vara tomada y resucitada por el mismo Dios, dio un delicioso fruto propio de una vara muy especial tocada por la mano de Dios con Su Espíritu.

Nadie crece; sólo ante la presencia de Dios.

Nadie reverdece; sino ante la presencia de Dios.

Nadie florece, sino ante la presencia de Dios.

Nadie da fruto; sino ante la presencia de Dios.

EL TEMOR DE LOS LÍDERES

Esta señal les causó temor:

12Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos perdidos. 13Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos? Números 17.12–13 VRV60

  • Esta señal no fue tan imponente como la manifestación de Dios en el monte Sinaí, pero tuvo el mismo efecto de temor en el pueblo.

18Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. 19Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos. Éxodo 20.18–19 VRV60

  • Cumplió el propósito de Dios, los israelitas no irrespetarían más a Aarón y sus hijos.
  • Es interesante que este respaldo fue únicamente para Aarón, pues Moisés no tenía promesa de que su descendencia tuviera un sucesor, Dios llamó a Josué de la tribu de Efraín, no era ni su hijo ni de la tribu de Leví.
  • Pero la sucesión sacerdotal fue dada para la descendencia de Aarón.

RESPONSABILIDADES ASIGNADAS

2Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio. 3Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros. Números 18.2–3 VRV60

  • Ante el temor del pueblo (principalmente de los levitas), Dios les vuelve a recordar las responsabilidades asignadas a hijos de “Gersón, Merari y Coat” (Números 8), si las respetaban todo estaría bien.
  • Así como cada profesional tiene autorizado realizar tareas específicas a su profesión, más aún los hijos de Dios como cuerpo de Cristo debemos ocuparnos de las responsabilidades que Dios nos ha dado sin meternos a otras a las que no nos ha llamado.

CONCLUSIÓN

  • El milagro del florecimiento de la vara de Aarón tiene mucho significado para nosotros.

Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras. Números 17:8

  • Somos como esas varas secas que de ninguna manera es posible volver a tener vida, pero cuando venimos a la presencia del Señor volvemos a nacer.
  • La vara de Aarón había reverdecido = tener vida nuevamente
  • Echado flores = La belleza del reflejo de Cristo en el cristiano.
  • Dado fruto = El fruto del espíritu es la evidencia del nuevo nacimiento.

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5.22-23

  • Los renuevos o brotes = son las almas que viene a Cristo por nuestro testimonio.

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15.5

  • Entremos a la obediencia a Dios, llevemos a cabo con entusiasmo las responsabilidades que Dios nos ha delegado sin envidiar la posición de otros, si somos fieles seremos promocionados.

Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Mateo 25.21

MINISTRACIÓN

  • Mi vara seca, escogida por el mismo Dios, jamás podrá lograr todas las cosas citadas, si no vivo permanentemente en la presencia de mi Dios, nutriéndome de su Palabra, bebiendo su Agua de Vida, dejando que su Espíritu me empape…
  • Y todo esto requiere tiempo a solas con Él, no hay otro modo.
  • Todo resultará reseco, estéril y con mal gusto, enlatado y enfrascado, no tendrá vivacidad, frescura ni valor, si lo hago en mis propios talentos y dones, de nada vale sin Su santa unción.

Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. Isaías 11.1

  • Cuando un tronco es cortado, lo que se espera es que se pudra o se tome como leña para encender algún fuego, ya no se espera nada de él. Pero en el momento que del palo seco sale un renuevo ¡Hay esperanza, pues sabemos que hay vida!
  • Jesús fue un renuevo que salió de un tronco cortado, como vástago de Dios, y por Él, de nosotros también, siendo varas secas, salió el verdor, brotó la vida, y han comenzado a salir flores, señal de que vendrá fruto.
  • Qué bueno es poder meditar en un tema tan precioso como el de la vara de Aarón.
  • ¡Por supuesto que quiero reverdecer, echar renuevos, dar fruto…
  • Me gustan tanto las flores, que quiero florecer como aquella vara.
  • ¿Tal vez tú o yo, hemos pasado por alguna etapa en las que nos hemos sentido secos por algún motivo? ¡¡Es hora de volver a nacer, y encontrarnos envueltos en preciosas flores de almendro!!

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