SERIE: La fidelidad de Dios
Texto: Marcos 5.25-34
Objetivo: Poner toda nuestra confianza en el Señor.
LO SOBRENATURAL NO FUNCIONA CON LA RAZÓN.
- Nuestro Dios es sobrenatural, su poder es sobrenatural, su amor es sobrenatural, sus hijos están diseñados para participar de esa naturaleza sobrenatural.
- Dios quiere que nos vaya bien.
- Esto significa, en otras palabras, que a Dios le interesa, como buen Padre que es, que les vaya bien a sus hijos y que vivan bien.
- Ahora: “Cuando quieres vivir en un nivel sobrenatural, desecha la razón, ¡déjala de lado!”
- Deja de racionalizar lo que pudiera ser, lo que es.
- Si tú quieres vivir en un nivel sobrenatural, tendrás que vivir por encima de la razón, porque la fe supera a la razón.
- No se trata de no pensar, pues la razón es necesaria para un montón de cosas, pero para vivir y moverse en lo sobrenatural, para recibir del poder sobrenatural de Dios y hacer su obra sobrenatural tendrás que moverte por la fe y no por la razón.
- Yo estoy agradecido a Dios por todo lo que me ha dado en estos años de ministerio, pero sé que Él tiene mucho más, tengo expectativas de cosas mejores, espero cosas mejores.
- ¡Tú tienes que esperarlo conmigo! Porque lo que Dios tiene para nosotros es avanzar de una gloria a otra gloria y de una victoria a otra victoria.
- La fe genera actos, genera hechos. Ejemplo:
- Cuando uno predica, la gente se entusiasma y aplaude; muchos aplauden por contagio, pero a otros la fe les mueve a aplaudir de un modo distinto, como un acto a través del cual declaran que están recibiendo el milagro y que tienen el corazón abierto.
- La fe produce cosas como las que hizo Jesús cuando le puso barro en los ojos al ciego para que pudiera ver, y luego le dijo: “¡Ve y lávate en el estanque de Siloé!” Y a otro le puso saliva en la lengua…
- Si ellos se pusieran a razonar porque hizo esas cosas, lo sobrenatural no habría actuado en ellos.
25Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 27cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? 31Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 32Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 33Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 34Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote. Marcos 5.25-34 RVR60
- LA FE QUE SOBREPASA LA DEBILIDAD Y EL SUFRIMIENTO. Marcos 5.25-26
25Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
- La condición de una mujer con un flujo de sangre por doce años es una condición muy anémica.
- Dice la Biblia, había probado de todo, gastando todo su dinero y le iba peor; doce años padeciendo flujo de sangre, ¡doce años!
- No puedo imaginarme la anemia galopante que tenía esa mujer; en aquel tiempo no había laboratorios que produjeran medicamentos a base de hierro para poder aumentar el oxígeno en la sangre.
- Después de doce años de perder sangre, ella estaba muy mal, se sentía agotada y tenía razones para no tener fe ni esperanzas porque lo que tenía era un agotamiento brutal, estaba muy debilitada.
- Me imagino que no tenía ánimo para tender su cama, para lavar su ropa, sería una gran tarea hacer la comida.
- ¿Cómo ella logró llegar a recobrar tanta fuerza para sobrepasar los obstáculos?
- Simplemente, ella puso en acción su fe, aunque ya los médicos la habían desahuciado; ella puso su fe y esperanza en Jesús y decidió buscarlo.
- La fe puede hacer que recobres fuerzas en medio de la debilidad, la enfermedad o el sufrimiento.
- Jesús ofrece una salida para todos nuestros problemas, sólo necesita que te levantes y lo busques y te esfuerces para recibir tu milagro.
- LA FE PRODUCE ACCIONES. (Marcos 5.27-28)
27cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
- Esta mujer no sabía nada de teología ni de doctrina, no sabía nada de religión, pero tenía la convicción de que, si tocaba el manto de Jesús, iba a ser salva.
- La mujer no tenía una base bíblica, no tenía una base racional…
- ¿Qué puede tener una tela? ¿Qué tiene un manto? ¡No tiene nada!
- Racionalmente, ¿qué podemos decir que pudiera justificar el hecho de que tocara el manto para que dijera entre si: “si solamente tocare el manto de Jesús seré sana”?
- ¿En qué lugar de las escrituras, el Señor dijo que si le tocaban el manto serían salvos? ¿Cuándo enseñó Jesús eso? ¡Nunca!
- ¡Este tipo de actos tienen que ver con la fe!
- La religión nunca ha producido este tipo de actos, porque no tiene poder para hacer milagros.
- La religión no tiene poder para aumentar tus expectativas ni tu fe.
- La religión no tiene poder para aumentar tu esperanza, porque no tiene Espíritu Santo.
- La religión es un invento del hombre, es una organización del hombre para alcanzar a Dios, pero Él no se mueve en la religión sino en la relación que tiene con el creyente.
- Dios no se relaciona con el creyente a través de la religión sino a través del amor y de la fe.
- El amor te relaciona con Dios, lo mismo sucede con la fe, pero la religión no;
- La religión puede relacionarte con el pastor y muchas cosas más, pero con nada sobrenatural, con nada de Dios porque Él no se mueve a través de la religión, es más, la detesta.
- La religión no es un lugar donde a Dios le guste estar.
- Dios no quiere que seas religioso con Él, sino que le ames con todo tu corazón.
- No quiere que cumplas los estatutos y reglamentos de la religión, sino que Él quiere que tengas fe;
- Dios dijo que al que cree, todas las cosas le son posibles y se terminó (Marcos 9:23).
- ¡Dios premia la fe! Él no premia un rito o una costumbre, no premia la obediencia a un reglamento, Dios premia al que le ama y le cree.
- Éstos son dos elementos fundamentales en nuestra relación con Dios.
- Tú tienes que acercarte para amar a Dios y para creer en Él.
- ¡No asistas a la iglesia para ver si Dios hace algo, ve a demandar que haga algo y cree que lo hará!
- SER PROTAGONISTA Y NO ESPECTADOR.
- La mujer no fue a donde estaba Jesús para ser una espectadora más al igual que el resto de la multitud.
- La gente fue para ver a Jesús. La mujer fue a Jesús porque el tenía la respuesta a su problema de salud. Ella fue a ser protagonista no espectadora.
- Ella no tenía fuerzas para ir saltando y gritando: “¡Jesús, Jesús, Jesús!”
- Estaba avergonzada por lo que tenía, porque además según la ley, la mujer que tenía pérdida de sangre era considerada inmunda y cualquier persona que la tocaba en esa condición era también inmunda, sea hombre o mujer, por lo que tenía que hacer un rito de purificación que duraba siete días por haber tocado a una mujer menstruosa.
- Aparece esa mujer inmunda en medio de una multitud y se acerca a Jesús por detrás tímidamente, en silencio y tratando de que nadie se dé cuenta lo que estaba padeciendo.
- Ella no quiere darse a conocer porque hasta podría ser apedreada si se enteraban que ella tenía una pérdida de sangre y ha estado tocando a todos a su paso.
- Ella no podía declarar: “¡Miren que soy una mujer que tiene una pérdida de sangre! ¡Abran paso que vengo yo!”
- No podía contar: “Hace doce años que estoy luchando para que se me vaya esto y he gastado todo lo que tengo, pero me va peor…”
- No lo podía confesar porque se delataría que era inmunda, entonces pensaba: “Si tan solo pudiera tocar su manto…”
- Si toco lo sobrenatural voy a tener respuesta en lo natural.
- El miedo al rechazo y menosprecio pudo haberla detenido, pero no fue así, su fe fue tan grande que creyó que tocando el borde del manto sería sana.
- Deja el temor a la crítica, al que dirán, al menosprecio, corre a Jesús con fe creyendo que serás sano, libre y que obtendrás perdón y salud emocional.
- LA FE QUE SE ABRE PASO ENTRE LA MULTITUD. (Marcos 5.27)
27cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.
- La multitud que se aglomeraba alrededor de Jesús pudo haber desanimado a esta débil y pobre mujer, pudo haber muerto en el intento, pero resolvió con decisión acudir al Señor.
- La fe es la resolución firme de movernos a la acción.
- Esta mujer es el ejemplo de lo que todo enfermo debe hacer para abrirse paso por las circunstancias o personas de la vida, y desear llegar hasta donde esta Jesús, para recibir lo que se está buscando.
- Ábrete paso entre la multitud, entre aquellos que te dicen “no se puede”.
- entre el diagnóstico de un doctor que dice “estás enfermo”,
- en aquellos que dicen “no hay trabajo”,
- “tu hijo, tu esposo no puede cambiar”.
- Ábrete paso y acércate a aquel que puede cambiar toda situación imposible.
- Atrévete a tocar los sobrenatural para que tengas respuesta en lo natural.
- LA FE QUE DESATA EL PODER DE DIOS. Marcos 5.29-34
29Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. 30Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? 31Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? 32Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. 33Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. 34Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.
- Jesús estaba caminando rumbo a la casa de Jairo apretujado por la multitud.
- A Jesús le habían pedido que fuera a ver una niña que estaba agonizando, pero esta mujer con fe lo detuvo en el camino.
- Nada indicaba que tenía en mente sanar o hacer algún milagro, cuando de pronto sintió una conmoción en su interior, y se dio cuenta inmediatamente que alguien estaba recibiendo del poder que tenía.
- El poder sanador de Jesús salió de él no por su voluntad sino por la fe de esa mujer.
- El poder de Jesús se mueve a través de la fe; Jesús es movido por fe.
- Él sabe cuándo un ser humano lo toca.
- Él conoce cuándo uno de nosotros le busca desesperadamente por fe.
- La fe hace que el poder de Dios sea desatado y que ese poder sea dirigido a nuestras vidas para sanarnos, liberarnos, cambiar nuestros problemas y darnos una vida mejor.
- El Señor preguntó: “¿Quién es el que me ha tocado?”
- El Señor preguntó: “¿Quién ha tocado mis vestidos?”
- Se hizo un silencio total y entonces los discípulos salen con la razón y le señalan: “Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?” Marcos 5.31
- ¡Jesús, te estás equivocando! Esa es la lógica, es la razón.
- Dice la Biblia que la mujer se postró delante de Él, avergonzada, y le contó todo lo que le había pasado, y que el flujo de sangre se le había cortado en ese mismo instante en que tocó el manto de Jesús.
- El Señor le contesta: “Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.” Marcos 5.34
- ¡Tú no eres inmunda, eres salva! ¡Tú no tienes que sentirte avergonzada si tienes fe, porque tu fe te salva!
MINISTRACIÓN
- ¿Cuánta gente que tenían problemas de toda clase habría rodeando a Jesús?
- ¡Había mucha gente con muchos problemas!
- En cada culto hay muchos así, y yo me pregunto: ¿Quién recibirá un milagro?
- Muchas veces que oramos por milagros, pero vemos personas que vienen enfermas y se van igual. Nadie se sana porque no hay fe.
- La fe atrevida de esta mujer hizo que sobrepasará los obstáculos de su debilidad para enfrentarse a la gran multitud y llegar a Jesús.
- Ella busco lo sobrenatural para tener respuesta en lo natural.
- Creyó con una fe grande, no dudó, pues no lo tocó para ver si sucedía algo, ella estaba convencida que si lograba llegar hasta Él y tocaba su manto sería sana y ¡así fue!
- Dios está buscando hombres y mujeres con una fe arrebatadora, una fe sin miedo al qué dirán.
- En esa reunión multitudinaria ocurrió un solo milagro, el de la mujer con flujo de sangre, y fue provocado por su fe. El resto de la gente se volvió a su casa igual.
- El miedo paraliza, y estanca al ser humano a no hacer nada; pero cuando éste desaparece, somos capaces de movernos, y de realizar proezas por medio de la fe.
Orar por sanidad.
- ¿Ud. necesita un milagro? ¿Estás desesperado por un milagro?
- ¡Algo tiene que pasar en ti! Hay algo que tiene que hacer Dios en ti, y nadie lo puede hacer.
- ¿Hay un fuego en ti que te dice “hoy, yo soy la persona que se va a llevar un milagro”?
¡Oro por milagros en el nombre de Jesús! ¡Glorifícate Señor!
¿Qué hay que tú no puedas hacer?
- Tú puedes crear órganos nuevos, puedes hacer funcionar un órgano que no está funcionando.
- ¡Tú puedes! Señor, ¿qué hay imposible para ti, Dios mío?
- Tú puedes restaurar un matrimonio que ya no tiene esperanzas.
- Jesús, tú puedes sacar un hijo de la droga. ¡Tú puedes!
- ¿Hay algo que tú no puedes?
- Tú puedes revertir una situación desesperada, una situación de quebranto, Señor.
- Tú puedes levantar a un enfermo, Padre, que está en cama, lo puedes levantar ahora.
- Tú puedes soldar un hueso quebrado ahora mismo, Señor. ¡Tú lo puedes hacer! ¡Hazlo Jesús!
- Tú puedes quitar ahora mismo una migraña que ha molestado por años Dios mío, en el nombre de Jesús.
- Tú puedes enderezar los huesos torcidos, sanar las hernias de disco y deshacer el tumor, el cáncer, Padre.
- ¡Maldecimos las enfermedades en el nombre de Jesús!
- Ordeno en un nombre Jesús que toda enfermedad se seque ahora mismo.
- ¡Clamo ahora a ti por milagros!
- Señor, glorifícate en esta hora, que venga tu fuego y tu poder.
- ¡Proclamamos el poder de Jesús! ¡Proclamamos la gloria de Jesús!
- Oro en esta hora porque queremos ver tu gloria, queremos que el mundo vea tu mano.
- Queremos gozarnos y mostrarle al mundo tu poder, Jesús.
- Libera de cautividad Dios mío, libera de toda enfermedad en la sangre, en los nervios, en los ligamentos, en la piel, en el nombre de Jesús.
- Que tu poder sea visto, que sea manifiesto Señor, en el nombre de Jesús.
- ¡Espíritu Santo, reposa tu mano sanadora y milagrosa sobre cada persona, en el nombre de Jesús!”
- Yo declaro que hoy suceden milagros en tu nombre, Jesús.
- Pronunciamos tu nombre Jesús, porque eres glorificado a través de los milagros.
- Esa madre que no quería hablar más con su hija, la va a buscar. La hija que no quería hablar con su madre, la buscará y le pedirá perdón.
- ¡Oro para que la gente reciba milagros en esta hora!
- Sana Señor, a aquellos que sufren de baja o de alta presión, sana a quienes padecen diabetes, sana a quienes tienen enfermedades en la sangre.
- Sana a quienes tienen enfermedades en el sistema respiratorio, en el nombre de Jesús.
- Obra con poder sobre aquellos que padecen en su sistema digestivo y en los órganos sexuales.
- Desato tu poder, Señor, sobre sus órganos, y no importa si te ha ocurrido alguna mala praxis, si le falta un ovario, no importa si te han operado de algún tumor en el útero, ¡ahora eres sana!
- En el nombre de Jesús hago esta oración, amén.
ORACIÓN DE SALVACIÓN:
Señor Jesús reconozco que he pecado y que tú moriste por mí. Hoy me arrepiento y te pido perdón. Te entrego mi vida y mi corazón para que seas mi Señor y Salvador personal, amén.
